Cómo reemplazar el catálogo PDF
Si vendés por WhatsApp, en algún momento armaste un PDF con fotos y precios. Funciona la primera semana. El problema aparece después, y no es el diseño.
Por qué el PDF te da trabajo
Un PDF no se puede editar después de mandarlo. Cuando cambia un precio, el que está en el teléfono de tus clientes sigue diciendo el viejo. Podés hacer uno nuevo, pero el anterior no desaparece: sigue circulando, y en algún momento alguien te pide algo al precio de hace tres meses.
El pedido lo tenés que armar vos. Tu cliente te escribe «quiero el tercero de la página 2 y dos del rojo». Vos volvés al PDF, buscás cuál es, sumás, y le contestás el total. Cada pedido son varios mensajes de ida y vuelta que podrían no existir.
Nadie abre un PDF de 8 MB con datos. Se descarga lento, a veces no abre en el teléfono, y no hay forma de saber si lo miró.
No se puede pegar en la bio de Instagram. Un archivo no es un link: tenés que mandárselo uno por uno a quien lo pida.
Qué usar en su lugar
Un catálogo online: en vez de un archivo, un link. La diferencia práctica es que el link es siempre el mismo y lo que muestra se actualiza. Cambiás un precio una vez y quien lo abre ve el nuevo, sin tener que mandar nada de nuevo ni avisarle a nadie.
Lo que hay que buscar, si estás comparando opciones:
- Que el link no cambie cuando editás. Si cambia, volvés al problema del PDF.
- Que tu cliente no tenga que registrarse. Cada dato que se le pide es gente que se va.
- Que el pedido llegue armado, con nombres, cantidades y total. Eso es lo que te ahorra los mensajes.
- Que tenga variantes si vendés por talle o color. Sin eso vuelve la pregunta «¿tenés en M?» por privado.
- Que no te obligue a armar una tienda. Si hay que configurar envíos y pasarelas de pago para publicar el primer producto, es otra cosa y va a quedar a medio hacer.
Cómo pasar el que ya tenés
Lo que frena a casi todo el mundo es pensar que hay que cargar cien productos de cero. No hace falta.
- Si tenés la lista en Excel o en Google Sheets, se importa. La guardás como CSV y la subís: no importa que los encabezados digan «P. Mayor» o «PRECIO X MAYOR» —se eligen las columnas a mano— ni que el Excel argentino exporte con punto y coma y los precios como «1.500,50». Eso ya está resuelto.
- Las fotos las sacás con el celular, como una historia. No hace falta fotógrafo ni fondo blanco: se procesan después.
- Empezá por lo que más vendés, no por el catálogo completo. Veinte productos publicados sirven hoy; cien a medio cargar no sirven nunca.
- Dejá el PDF andando mientras probás. No hay que apagar nada para empezar, y el día que el link funciona el PDF deja de mandarse solo.
Qué hacer con el PDF viejo
No lo borres: te sirve como fuente para cargar. Lo que conviene es dejar de mandarlo, porque cada copia nueva que sale es un precio que vas a tener que desmentir más adelante. Si alguien te lo pide, mandá el link.
Probarlo
Mostralo hace esto: sacás las fotos, te armamos el catálogo y el pedido te llega a tu WhatsApp con el total. Se prueba sin crear cuenta —subís una foto y ves el producto armado— y el plan gratis no vence, sin tarjeta. Empezar, o leer qué es Mostralo antes.